Artículo:" La salida penitencial" (Paco Moyano) publicado en La Tribuna
Anónimo — Vie, 26/03/2010 - 11:06
"La salida penitencial".
Francisco Moyano
Existe gran dificultad para dar una buena cobertura completa a la actividad cofrade. Sería deseable coordinar la hora de fijar los calendarios de actos de cada hermandad
Hoy es Viernes de Dolores. Aunque originariamente la conmemoración de los Dolores de la Virgen fue un día de fiesta, en la actualidad no. El Vía Crucis de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, un año más, marcará el punto de arranque de la Semana Santa. Ha contado con un largo preámbulo que se inició el Miércoles de Ceniza, comienzo de la Cuaresma. Han quedado lejanos los tiempos en que estos cuarenta días en Marbella solamente contaban con los actos litúrgicos de los templos, el pregón de la Semana Santa y las charlas cuaresmales de Santa Marta. Actualmente la actividad cofrade es intensa y los muchos actos que organizan las diversas cofradías hacen muy difícil poder acudir a todos porque frecuentemente coinciden en día y hora y ya se sabe que el don de la bilocación era algo propio de San Martín de Porres. Los informadores tienen verdadera dificultad si quieren dar una cobertura completa a la actividad cofrade. Sería deseable una mayor coordinación a la hora de fijar los calendarios de actos de cada hermandad. Y muy cercano al espíritu de Semana Santa en Marbella, nos encontramos con la tradición cofrade de Ojén, mantenida por el tesón de los hermanos de la cofradía de Jesús y María; sencilla pero inequívoca denominación de los personajes protagonistas de lo que se contará de nuevo en esta Semana Santa de 2010.
De igual forma, la representación de “El Paso” de Istán es un patrimonio de la expresión popular religiosa transmitida de abuelos a nietos y preservada a pesar de las dificultades por las que en algún momento atravesó. El culmen del trabajo de las hermandades a lo largo del año posee una evidente vocación pública que queda colmada con la salida penitencial de cada Semana Santa. Si en ese “teatro” de calle se quedase todo el contenido de una cofradía, claramente podría decirse que habría traicionado sus objetivos fundacionales. Sin duda que el mundo cofrade posee una faceta profunda que raramente trasciende de los límites del interior de cada casa de hermandad (acaso así deba ser) y otra que se tiñe de exhibición cultural, espectacular, artística, que posiblemente no resulta indiferente a nadie.
No son excepcionales las opiniones de quienes se asombran de que personas adultas, formadas, profesionales diversos, sucumban en desesperación y lloren a lágrimas vivas cuando, debido a las inclemencias meteorológicas, los Titulares no pueden realizar la salida penitencial. Está claro que no tenemos la obligación de comprender los sentimientos de los demás pero, sin embargo, es mucho menos frecuente que alguien se plantee por qué los aficionados seguidores de un equipo de fútbol lloran cuando sus “colores” sufren la derrota. Al fin y al cabo todo parece reducirse a desarrollar la capacidad de respetar los afectos y las opciones personajes que cada persona elija.
La Semana Santa cofrade de Marbella, seguramente no sea de las más espectaculares de Andalucía; tampoco de las que tenga mayor patrimonio imaginero; mejorable lo será, desde luego, pero se mantiene con mucha dignidad y con un componente donde es evidente que no existe parangón: su ámbito natural, el escenario exclusivo del Casco Antiguo de Marbella.
El Domingo de Ramos sonará el primer toque de campana y será la indicación para la eclosión repetida cada primavera de la gran familia cofrade que a todos llaman y a nadie imponen. Conviene estrenar algo, para no quedar mancos. Tras un invierno “lloroso” con avaricia, confiemos en que el cielo, durante estos días, contenga las “lágrimas”.
