"Rincones Cofrades" (V): Jueves Santo
pasioncofrade — Vie, 02/04/2010 - 12:09
1) Calvario
- Ermita del Calvario (salida y encierro)
Lugar único y mágico. Un pequeño cerro (a veces desconocido) en el centro de Marbella. En su cima, una ermita desde donde cada año, María Santísima del Calvario, acompañada en los últimos años por el Santo Cristo de la Exaltación, es punto de arranque del Día Grande en la Semana Santa de Marbella. La noche en que más tronos están en la calle, merece ver salir a la “Cofradía de la Juventud” (como se la catalogó en su momento). Pero es más recomendable aún el encierro. Con los rostros cansados por el esfuerzo, todos arriman el hombro para llevar los tronos hasta la cima del Monte Calvario.
- C/ Portada y C/ Arte (muralla del Castillo)
Cualquier día puede contemplarse el paso de los nazarenos, las mantillas y las imágenes por este bello rincón del Casco Antiguo. La vieja muralla será una vez más privilegiado fondo para los tronos. El redoblar de los tambores suena de una manera distinta en este lugar, que ha formado parte en la historia de Marbella.
2) Amor
- Plaza de los Naranjos
La principal plaza (sería la del pueblo en otros lugares) sólo es protagonista en la noche del Jueves Santo (salvo un leve paso de La Columna para solicitar la venia el lunes). Por ello, desde primera hora de la tarde, el trasiego de cofrades hace de la central plaza un ir y venir de nazarenos, bandas de música y publico expectante ante las puertas de la pequeña Ermita de Santiago, templo desde donde partirán el Cristo del Amor, San Juan Evangelista y María Santísima de la Caridad en su encuentro con Marbella.
- Plaza Puente Ronda (liberación de presos)
La tradición decía que los presos se liberarían al pasar por el arresto. Desde que éste se encuentra lejos del recorrido procesional, el Conservatorio de Música es el lugar elegido para otro de los momentos ya cumbres en la Semana Santa. Al igual que “El Rico” hace en Málaga la noche del Miércoles Santo, en esta ocasión, dos presos son liberados tras haber decidido el Consejo de Ministros que los reos disfruten del bien más preciado, la libertad.
